Jueves, 28 Junio 2018

Solidaridad con las víctimas del Volcán de Fuego de Guatemala

GUATEMALA, Guatemala. 
Aunque las noticias parecen haber apagado el volcán de Fuego de Guatemala que el pasado 3 de junio entró en erupción dejando 112 víctimas mortales, 55 heridos, más de 200 desaparecidos y 1.7 millones de personas afectadas, según cifras oficiales, urge activar la solidaridad para colaborar en la reconstrucción.

Miembros de la Institución Teresiana relatan lo vivido, sobre todo por las poblaciones más afectadas.

Ante la erupción del volcán de Fuego en Guatemala, los guatemaltecos y las guatemaltecas nos hemos conmocionado, dada la dimensión de la tragedia que la erupción, con el descenso a gran velocidad del material volcánico, ha provocado. ¡Cuánto dolor y sufrimiento!

Una de las aldeas, San Miguel los Lotes, fue sepultada por la arena, la ceniza y los gases a altas temperaturas. Aún no hay datos exactos de cuántas personas murieron. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) señala que son 110, pero las personas que lograron salvar sus vidas siguen buscando denodadamente a sus familiares que quedaron soterrados. Son 197 los desaparecidos reportados. Según datos oficiales 3,557 sobrevivientes permanecen alojados en 17 albergues, de los 12,784 que fueron evacuados tras la erupción. Se calcula que las viviendas destruidas son 186 y en riesgo están 750. Se estima que 1.7 millones de personas han resultado afectadas.
Llevamos muy en el corazón a los niños, las niñas, jóvenes y personas adultas quemadas. Algunas han fallecido, otras están en proceso de recuperación y quienes han sufrido quemaduras más severas han sido trasladadas a México y Estados Unidos.

Más de diez mil niños y niñas no están estudiando porque las escuelas están siendo utilizadas como centros de acopio o albergues.

0628-2En medio de esta situación, anima y da esperanza la solidaridad, generosidad y entrega del pueblo y de las iglesias, que se han volcado en donar alimentos, medicinas y ropa, así como en ayudar en lo que se necesita. La entrega generosa de los rescatistas, aún a riesgo de sus vidas, es una realidad y un símbolo de la grandeza humana cuando se quiere el bien y salvar la vida de los demás. También es motivo de gratitud y esperanza la solidaridad internacional de los países vecinos, de América y de otros continentes.

El riesgo continúa. Con las lluvias intensas están bajando lahares con el material de los flujos piroclásticos depositados en el volcán y en las barrancas, poniendo en riesgo a muchas comunidades. Otras se encuentran aisladas. La alerta desde la institución encargada de la prevención de desastres está siendo permanente. ¡Ojalá hubieran alertado a la población antes de que toda el área fuera asolada! Falló la alerta temprana. ¡Cuántas familias se hubieran podido salvar!

El volcán siempre ha estado ahí y, de manera constante aunque con variada frecuencia e intensidad, ha hecho erupción. Se tienen estudios del riesgo en el que viven las comunidades que están en las faldas del volcán, sin embargo ha faltado un ordenamiento territorial donde los pobres estén en lugares seguros, siendo la causa principal de tantos daños la injusticia, la desigualdad y la exclusión. Los poblados afectados por la tragedia tenían altos índices de pobreza. Vulnerabilidad y pobreza se alimentan.

Como Institución Teresiana, en la ciudad capital y en Quetzaltenango, nos hemos unido a la solidaridad de todo el pueblo, llevando donativos a algún centro de acopio o abriendo nuestras puertas. Así ha sido en el colegio Teresa Martín de Quetzaltenango y en el Colegio Avemaría de Guatemala, donde trabajan miembros de la Institución.

En Quetzaltenango toda la comunidad educativa se volcó para colaborar con víveres, ropa, agua y materiales de limpieza. Durante una semana las estudiantes por grupos dedicaban una hora diaria a organizar los materiales para facilitar su distribución. Varias familias ofrecieron transporte y, en coordinación con el Centro Cultural Casa Noj, toda la ayuda llegó a las familias damnificadas. Se vivió una experiencia muy rica de hermandad y de hacerse cargo, poniendo su granito de maíz, y de aunar esfuerzos con otras instituciones.

El Colegio Avemaría ha acogido, dándoles una beca de estudios y atención psicológica, a cuatro niños de una misma familia, víctima del volcán, que llegaron a la zona donde está el colegio tras la evacuación. Alumnos/as y exalumnos/as se organizaron para recoger víveres y llevarlos a una de las aldeas más afectadas.

El sábado 9 en la noche nos unimos a la marcha de antorchas organizada por diferentes colectivos y encabezada por estudiantes de la Universidad de San Carlos, para mostrar nuestra solidaridad con las víctimas del desastre y exigir al gobierno que asuma su responsabilidad de manera honesta y trasparente en la construcción de viviendas para ubicar a las familias afectadas, para que así puedan rehacer sus vidas. El gobierno está elaborando los planes de construcción y reubicación de las personas, que además de vivienda y tierra para cultivar, necesitarán apoyo psicológico.

Confiamos en la capacidad de las personas para salir adelante de situaciones traumáticas y difíciles, confiamos en la bondad y generosidad humanas, confiamos en la fuerza que nos viene del Dios de la Vida para hacer de este mundo y de nuestra realidad un espacio mejor para todos y todas.

¡Gracias, Institución Teresiana, por su cariño, cercanía y solidaridad, que son bálsamo en el corazón ante tanto dolor! ¡ “La vida puede más” ! Muchas llamadas… muchos mensajes… ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

Por último queremos contarles que la Fundación InteRed va a abrir una cuenta para todas las personas que quieran solidarizarse, también económicamente, con la emergencia. Así nos lo ha comunicado su Directora, María del Mar Palacios.

Número de cuenta de la ONG InteRed para donaciones destinadas a la reconstrucción por la erupción del Volcán de Fuego de Guatemala: 

Banco Santander
IBAN ES7400490001542210022331
Código Swift o BIC: BSCHESMMXXX

Comunidad Institución Teresiana Guatemala.

 

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