Sábado, 14 Mayo 2011 12:54

Jornada culmen del Congreso de Espiritualidad Laical

SALAMANCA, España. 14/05/ 2011.
La segunda y última jornada del Congreso de Espiritualidad Laical desarrollado en la Universidad Pontificia de Salamanca tuvo lugar ayer, 13 de mayo, y contó con una serie de conferencias de gran riqueza, variedad y amplitud de enfoques, a cargo de Jesús Comill, Juan Martín Velasco, Mª Dolores Gómez Molleda y Arantxa Aguado. Además de un conjunto de Comunicaciones, presentadas en la primera sesión de la tarde.

Espiritualidad laica y espiritualidad laical

Izq. Alejandro Córdoba, moderador y Jesús Comill, conferenciante
Alejandro Córdoba, izq., moderador y
Jesús Comill, conferenciante

Jesús Comill, catedrático de Filosofía moral y política de la Universidad de Valencia y patrono y fundador de la Fundación Étnor para la Ética d051411-0e los Negocios y las Organizaciones, expuso sobre “dimensiones y propuestas para una actividad laical en este tiempo”. Adela Cortina disculpó su asistencia; estaba prevista su aportación en la misma sesión.

El profesor Comill, desde la perspectiva filosófica sugirió la necesidad de profundizar en una noción de espíritu. Aclaró que en filosofía el concepto “espíritu” había sido desplazado muy tempranamente por “logos”, desde el que se construye el pensamiento filosófico de occidente. Mencionó a Hegel como el filósofo que mejor se acerca en su obra a la noción de espíritu con sus reflexiones “sobre la vida”.

También planteó la necesidad de realizar “una nueva conceptuación de la realidad en la que podamos introducir la ‘realidad espiritual’, para que ésta conecte con la experiencia teologal”.

Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso
Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso

En su análisis sobre el contexto actual se preguntó, por qué quedó mermada la noción de espiritualidad dando paso a “una espiritualidad laica” como un proceso disuasorio de la espiritualidad proveniente de fuentes religiosas, y planteó la necesidad de elaborar una línea de pensamiento a partir de la idea de trascendencia en el ser humano, desde donde sería posible conectar con una espiritualidad para el hombre y la mujer de nuestro tiempo.

Juan Martín Velasco durante su aportación
Juan Martín Velasco durante su aportación

Al terminar la ponencia hubo posibilidad de un breve tiempo de preguntas y aportaciones de los congresistas.

Juan Martín Velasco fue el segundo ponente de la mañana, encargado de desarrollar el tema: “Espiritualidad laical en una cultura de laicidad y religiosidad plural”. Dijo que la situación espiritual en nuestro tiempo es eminentemente ambigua. Describió como un nuevo hecho social el surgimiento de ‘espiritualidades laicas’, tales como las que nacen de visiones filantrópicas o posturas éticas, las de origen chino con su sabiduría práctica -una espiritualidad que puede conjugarse sin religiosidad-, o la ‘nueva era’ que alimenta espiritualidades de humanismo laico y tienden al bienestar corporal y mental del ser humano. La crisis de religión de nuestros días está desembocando en la crisis de Dios, agregó el ponente.

Al retomar en su reflexión la espiritualidad cristiana, valoró la oración como una puesta en ejercicio de la fe. “La fe siempre se actualiza por el amor”, concluyó.

Desde los escritos de Pedro Poveda

Camino Cañón (der) presenta a Mª Dolores Gómez Molleda (izq)
Camino Cañón, (dcha.), presenta a
Mª Dolores Gómez Molleda (izq.)
Mª Dolores Gómez Molleda durante su disertación
Mª Dolores Gómez Molleda durante su disertación
Mª D. Gómez Molleda concluye su ponencia; Camino Cañón aplaude
Mª Dolores Gómez Molleda concluye su ponencia;
Camino Cañón se une al largo aplauso de la sala

La última sesión de la mañana contó con la esperada presencia de Mª Dolores Gómez Molleda quien abordó el tema: “Rasgos de espiritualidad en los escritos de S. Pedro Poveda”.

La ponente dirige, desde hace casi veinte años, el estudio crítico de los escritos de Pedro Poveda y es autora del primer volumen, “Creí, por esto hablé”, por lo que es una de las personas con mayor autoridad a la hora de presentar la línea de pensamiento del fundador de la Institución Teresiana.

En la primera parte de su aportación, Mª Dolores Gómez Molleda, expuso los elementos, que según Poveda, constituyen la vocación del laico cristiano -refiriéndose al caso de los miembros de la Institución Teresiana- “El modelo de esa vocación lo buscó Pedro Poveda en los primeros cristianos. Un modelo que resulta lógico, si se tiene en cuenta la ausencia de plantilla, de pauta, para la nueva figura del seglar evangelizador contemporáneo”, expresó Gómez Molleda.

“La idea de tomar como modelo los primeros cristianos nace con la idea misma de la Obra”. La ponente afirmó que Poveda en sus Memorias subrayó “cómo los primeros cristianos vivieron un cristianismo total y supieron ser ciudadanos leales que desempeñaron cargos y destinos varios en la sociedad de su tiempo, y a la vez dieron testimonio de una vida fuertemente religada a Dios; su vocación arrolladora como su vida de fe y el seguimiento incondicional de Cristo hasta el martirio, les hizo ser capaces de cambiar el mundo; y como dice San Agustín y comenta Poveda, los despreciados, los perdedores, los vencidos acabaron siendo vencedores”.

Mª Dolores Gómez Molleda afirmó que “las epístolas de San Pablo -evangelizador de gentiles e instructor y formador de primeros cristianos- fueron la fuente principal de San Pedro Poveda para su consideración sobre los primeros cristianos”.

Mª Dolores Gómez Molleda expone sobre
Mª Dolores Gómez Molleda expone sobre
"rasgos de espiritualidad laical en los escritos de
S. Pedro Poveda"

En la segunda parte de la exposición, Gómez Molleda presentó, según Pedro Poveda, “cómo debería ser la presencia creíble en la sociedad del laico cristiano: “El ejercicio de la profesión docente fue para Poveda un medio de incardinación del seglar en el mundo de su tiempo y de regeneración de la sociedad. Cada uno desde su lugar en el puesto en el que desempeña su trabajo sin abandonar su propia forma de vida, sin renunciar a la vida intramundana, puede y debe practicar un verdadero cristianismo. Los criterios de excelencia, abnegación y eficacia -para servir responsablemente a la sociedad-, exigidos por el autor, están presentes insistentemente en sus escritos -cualquier mente honrada puede reconocerlo-”.

Durante su exposición la ponente citó y comentó diversos textos de Pedro Poveda referidos al tema. Al destacar la asociación que Pedro Poveda hizo entre los primeros cristianos y el movimiento laical creado en torno a su Obra, valoró los subrayados de exigencia en la propuesta de Poveda: “ser excelentes en sabiduría, excelentes en educación, en virtud, en todo” es tarea imprescindible del cristiano, así como la de cultivar una actitud de tolerancia y de diálogo en una sociedad tan antagónica como era la española de principios del siglo XX, tan inclinada a un laicismo que presentaba la fe como incompatible con la modernidad”.

Espiritualidad "vivida"

Arantxa Aguado
Arantxa Aguado
Visión de parte del auditorio durante la exposición de Arantxa Aguado
Visión de parte del Auditorio durante la exposición de Arantxa Aguado. Moderadora Mª Rita Martín
Arantxa Aguado durante su disertación
Arantxa Aguado durante su disertación

La última sesión del Congreso estuvo a cargo de Arantxa Aguado, Directora General de la Institución Teresiana entre 1988 y 2000, quien desarrolló el tema: “La espiritualidad vivida de la Institución Teresiana”.

Introdujo su reflexión con una “anotación introductoria sobre la espiritualidad laical de acuerdo a la fisonomía de la Institución Teresiana, definidaa por Pedro Poveda: “Nosotros, que aspiramos a vivir una vida espiritual intensa, hemos de ser exteriormente sencillos, humildes; hemos de pasar desapercibidos; hemos de confundirnos con el común de las gentes; no llevaremos distintivo alguno; no pretenderemos singularizarnos en nada; pero interiormente serenos singularísimos, con la singularidad del Espíritu de Cristo”.

El núcleo de la aportación de Arantxa Aguado giró en torno al resultado de tres estudios “reveladores de la conciencia colectiva de la espiritualidad que vive la Institución Teresiana”. Estos estudios han sido:

En primer lugar, “Impulsos programáticos anuales recogidos de la vida de la Institución en el siglo que celebramos” se trata de una reflexión sobre las cartas que cada año, desde 1919, escriben, primero Pedro Poveda y posteriormente las sucesivas Directoras Generales. Arantxa Aguado comunicó ampliamente parte de su reflexión sobre un corpus de estas cartas.

El segundo y tercer estudio mencionados, aunque no desarrollados en su totalidad durante la presentación por falta de tiempo, fueron: “los frutos del programa de espiritualidad que la Institución Teresiana desarrolló entre 1996 y 1999” y “algunas expresiones institucionales recientes que dejan ver acentos y convergencias en la vivencia de la espiritualidad”.

Comunicaciones y Clausura

En la primera sesión de la tarde tuvieron lugar, igual que el día anterior, la presentación de comunicaciones elaboradas para el Congreso e incluidas en tres bloques: Una espiritualidad en contextos de exclusión; espiritualidades específicas según las distintas vocaciones laicales; una espiritualidad en la familia y en la profesión.

Entre las comunicaciones de la segunda jornada se expusieron: “Lo que hemos visto y oído os lo anunciamos” por José Luis Rodríguez y Luisa Ruiz Higueras; “No hay corazón para resistir todo esto”, Juan Cózar Olmo; “El voluntariado desde el prisma de un cristiano comprometido”, Concha Infante Fernández; “Yo te conocía solo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos”, Maribel Sancho Royo (leída por Elisabeth Münzebrock); “La vocación laical marco canónico”, Carmen Peña García; “El sacerdocio laico-secular”, Pablo López López; “El cristianismo de los orígenes: una referencia inspiradora en la Obra de Pedro Poveda”, Cira Morano Rodríguez; “María en la espiritualidad laical desde los escritos de Pedro Poveda”, Mª Cristina Andújar López; “Y vosotros quien decís que soy yo”, Ana Gutiérrez Rodriguez; “Vivencia y transmisión de la fe en la familia: otra pedagogía”, Luis Sánchez Rubio; “Espiritualidad en la profesión”, Mª Pilar Molina Gómez Arnau; “El trabajo, un medio de solidaridad, participación y promoción del bien”, Máximo Gálvez Samper; “Nazaret, presencia silenciosa pero fecunda”, Aquilina Casado Caro; “La espiritualidad de comunión en la Iglesia local ante el horizonte de la nueva evangelización”, Enrique Belloso Pérez; “Comunidad de vida cristiana: laicos en el corazón del mundo”, Javier Cordera Rea y Jesús Pombo de la Losa.

Sesión de Clausura del Congreso
Sesión de Clausura del Congreso

Al llegar a la sesión de clausura, organizadores y congresistas coincidían en expresar la solidez, variedad e intensidad de las aportaciones realizadas durante el Congreso, las que serán recogidas en las actas del mismo. El intercambio entre congresistas y el clima general del encuentro también tuvo su valoración, aunque para algunos congresistas, el tiempo disponible para el diálogo resultó escaso. El agradecimiento y la enhorabuena por el primer Centenario de la Institución Teresiana, fueron las constantes en las palabras finales. En la mesa de presidencia se encontraban: Miguel Anxo Pena, Cira Morano, Consuelo Gámez y Gonzalo Tejerina.

Concluídas las sesiones de trabajo, en la Iglesia de la Clerecía se celebró una Eucaristía de acción de gracias presidida por D. Elías Yanes. Después de la comunión, la congresista Rozemarijin Vanwijnsberghe, quien había presentado una comunicación sobre "Philia: Una espiritualidad del encuentro, la hospitalidad y la amistad", cantó con voz excepcional y de manera espontánea el Ave María.

El Congreso fue realmente un espacio de pensamiento, experiencia y comunicación de “hombres y mujeres de espíritu en el siglo XXI” y una posible referencia para muchos otros que se atrevan a “andar como conviene a la vocación cristiana en los márgenes de la cultura contemporánea y la vida cotidiana”.

Album de fotos

Patio de la Universidad Pontificia de Salamanca
Patio de la Universidad Pontificia de Salamanca
Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso
Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso
Rosa Elosúa y María Rita Martín
Rosa Elosúa y María Rita Martín
Jesús Comill dialoga con jóvenes de la sala
Jesús Comill dialoga con jóvenes de la sala
Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso
Auditorio Juan Pablo II en una sesión del Congreso
María Dolores Gómez Molleda y Arantxa Aguado llegan al auditorio Juan Pablo II en la mañana del día 13
María Dolores Gómez Molleda y Arantxa Aguado llegan al Auditorio Juan Pablo II en la mañana del día 13
Arantxa Aguada saluda en la puerta de la Cleresía, detrás Margarita Bartolomé
Arantxa Aguado saluda en la puerta de la Clerecía,
detrás Margarita Bartolomé
Fachada del Ayuntamiento de Salamanca desde un arco de la plaza Mayor
Fachada del Ayuntamiento de Salamanca desde
un arco de la plaza Mayor
Ayuntamiento de Salamanca, plaza Mayor
Ayuntamiento de Salamanca, plaza Mayor
Elisa Estévez, Consuelo Vélez (der.) y Helio Picazo. Los congresistas y organizadores disfrutaron de la ciudad
Elisa Estévez, Consuelo Vélez (der.) y Helio Picazo.
Los congresistas y organizadores disfrutaron de la ciudad
Cira Morano (izq) Miguel Anxo Pena, Consuelo Gámez y Gonzalo Tejerina durante la Clausura del Congreso
Cira Morano (izq) Miguel Anxo Pena, Consuelo Gámez y Gonzalo Tejerina durante la Clausura del Congreso
Visión del auditorio Juan Pablo II durante la sesión de Clausura
Visión del auditorio Juan Pablo II durante
la sesión de Clausura
Don Elías Yanes preside la Misa de clausura del Congreso
Don Elías Yanes preside la Misa de clausura del Congreso
Rozemarijin Vanwijnsberghe canta el Ave María durante la celebración
Rozemarijin Vanwijnsberghe canta el Ave María
durante la celebración
Vista nocturna. Detalle de la fachada del Ayuntamiento
Vista nocturna. Detalle de la fachada del Ayuntamiento
Vista nocturna de la plaza Mayor de Salamanca
Vista nocturna de la plaza Mayor de Salamanca

Laura Moreno Marrocos

 

DEPARTAMENTO DE INFORMACIÓN

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