Miércoles, 18 Abril 2012 10:00

En México celebran un Foro: Educar en tiempos difíciles

LEÓN, México, 18/04/2012.
Con la participación de educadores y referentes del sector público y de organizaciones civiles se realizó en la ciudad de León, México, el pasado 18 de febrero, el Foro “Educar en tiempos difíciles” como parte de las actividades conmemorativas del primer Centenario  de la Institución Teresiana.

041812-1En la inauguración del Foro que contó con la participación de ciento cincuenta personas Enriqueta Castro, situó el acontecimiento en el marco del Centenario de la I.T. y de la Propuesta Socieducativa que ésta promueva en América, “una propuesta abierta y flexible, atenta a las corrientes educativas de cada momento, sensible a los distintos contextos sociales y culturales, y que ofrece referentes para tiempos difíciles y apuesta por una educación capaz de generar caminos de humanización”. 

Posteriormente Ángeles López García, hizo memoria de la situación que enfrenta México actualmente. Recordó a los más de cincuenta mil muertos a causa de la violencia, la profundización de la pobreza y de la desigual distribución de la riqueza. Hizo mención a la sequía que está viviendo el país, cuya intensidad no se había visto desde hacía cien años. “Tenemos que  enfrentar la vergüenza de estar al borde de una hambruna y que la gente, en especial en áreas rurales, corra el riesgo de enfermarse o morir por desnutrición como dijo el director general de la FAO, Jaques Diuff, la muerte de miles de niñas y niños por hambre, constituye uno de los peores asesinatos en masa que hemos construido como sociedad.”

Hacer-nos sujetos

En su turno, Benjamín Berlanga, uno de los fundadores del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural tuvo a su cargo la ponencia “La tarea de hacer-nos sujetos y la educación como un don: Retos de una educación en tiempos difíciles”.

El ponente, refiriéndose a la educación como “don”, dijo, “su finalidad resulta no como un hacer al otro, sino como una relación que se abre a la posibilidad de hacer-nos sujetos... Es otro el punto de partida. En este, la educación es primero un acontecimiento ético, una experiencia de relación entre dos… Enseñar es primero, y ante todo, acoger, recibir. Transmitir es recibir al otro, reconocerlo, antes que otra cosa. Y aprender es el reconocimiento de saberme acogido, recibido: es hacerme sujeto desde ese reconocimiento”.041812-0

“Así, la educación está en el dar, dar-se, agregó, y preguntó: ¿Qué es lo que doy?: me doy y en el darme no sólo comparto y transmito, me hago responsable del otro, y al hacerlo voy haciéndome. Voy haciéndome porque me asumo afectado por la relación. Si educar es un don, un dar y al educar nos hacemos sujetos, qué hemos de querer hacer sino aprender a ser sujeto… Ser sujeto es ser capaz, ser reconocido… ¿por qué no centrar la  educación en el esfuerzo permanente de aprender a ser capaz... Capaz de decir, capaz de actuar, capaz de contar, capaz de prometer y comprometerme. Ser capaz de decir es aprender a decir cosas… Por qué no pensar en alimentar una práctica educativa ordenada desde “claves pedagógicas” que logren convertirse más que en didácticas, en “artilugios”, en creaciones que sean recursos para educar desde el don…”.

“Hay que cambiar la educación”, enfatizó, “tenemos que tomar el control del cambio en la educación, porque el vendaval de este tiempo revuelto está cambiando la educación hasta hacerla innecesaria. Pronto los educadores seremos prescindibles”. Y cuestionó: “¿Qué subversiones apurar en lo educativo? Desde nuestra experiencia, al menos tres: a) hacer del proceso educativo el lugar para hacer-nos los sujetos de la digna rabia; b) asentar la educación en la experiencia de la vida, en el acontecimiento, en el saber que vamos sucediendo; y, c) trastocar la idea de conocimiento y de cómo producir conocimiento, desde de la elaboración de una cierta mirada, una mirada que nos conviene porque es mirada que hace vida”.

041812-2Berlanga también se interrogó: “¿Qué es lo que tenemos que ser capaces de decir, aquí, hoy, ante esto que está pasando, que nos está pasando? ¿Qué es lo que tenemos que hacer? ¿En qué y cómo hemos de actuar? ¿Qué tenemos que aprender a contar de nosotros, de nuestra historia, de lo que nos pasa y de lo que queremos? ¿Qué hemos de prometer (nos) y en que hemos de comprometernos? Preguntémonos por esta educación, la que nos hace sujetos, la que nos hace capaces y reconocidos. Porque éste es el asunto al pensar la educación de otro modo: educar-nos para ser capaces, ser reconocidos aquí, hoy, en esta vida que estamos viviendo y que hay que cambiar.

Finalmente Benjamín Berlanga expresó que “en la relación con el mundo hemos de alimentar en el acto educativo tres claves pedagógicas: educar en la memoria, en la experiencia y en la utopía. No olvidar quienes somos, cuál es nuestra historia, de dónde viene y a dónde queremos encaminarnos. Educar en la experiencia del mundo, en una relación práctica, que no en una relación `de prácticas´. Y, aprender a conjugar y realizar el verbo `utopiar: yo utopéo, tu utopeas, nosotros utopiamos´”.

La ciencia en la escuela

Juan Luis Hidalgo, fundador de la Casa de la Cultura del Maestro Mexicano y Promotor de la Metodología de Proyectos de Investigación presentó la ponencia: “La ciencia en la escuela una alternativa para estos tiempos de incertidumbre”.

En su exposición se refirió a cuatro aspectos: Los contextos de la educación escolar; los procesos específicos de la vida escolar, para lo cual presentó un diagnóstico de la realidad de la escuela y de la educación que vivimos; la educación alternativa, referida  a un conjunto de experiencias emergentes en proyectos radicales para transformar prácticas y relaciones escolares; y la ciencia en la escuela como una propuesta que ha hecho posible la realización de las proposiciones teóricas más importantes del aprendizaje significativo.

Al ampliar el concepto de “educación alternativa” Juan Luis Hidalgo dijo que incluía la incorporación de grupos organizados de maestros, con frecuencia articulados con luchas por la democracia sindical y la mejora de condiciones laborales; el trabajo teórico de académicos e investigadores educativos quienes han aportado distintas maneras de analizar la problemática y propuestas para transformar la vida escolar. Aclaró que “si bien es cierto que la educación alternativa no se ha manifestado como un movimiento social, ha aportado un amplio conjunto de versiones críticas que han desnudado la lógica de la llamada `crisis escolar´ y han invitado al magisterio a sumarse a proyectos de importante contenido ético”.

Sobre las experiencias de aprendizaje que propone la ciencia en la escuela, el ponente dijo que  “tiene el sentido heurístico de las tareas de investigación, hace posible el desarrollo de habilidades del pensamiento y, acaso el hallazgo más importante, ha permitido la formación de relaciones con un profundo sentido ético. Valoró que en muchas experiencias participen padres de familia y organizaciones comunitarias”.

A modo de conclusión Juan Luis Hidalgo, destacó “la construcción de estrategias de vida y aprendizaje, como alternativa a las llamadas competencias; además constatamos que con la ciencia en la escuela se producen conocimientos. Pensamos que la transformación real de la escuela tradicional pasa por la producción de conocimientos”. Como temas pendientes señaló: “Necesidad de recuperar las críticas al cientificismo, propiciar el diálogo de la ciencia con los saberes comunitarios, darle un claro sentido humano al servicio de las necesidades de los pobres y hacerla corresponder con las condiciones actuales de la escuela pública”.

Espacio de diálogo e intercambio

Después de las exposiciones hubo un espacio para el diálogo entre los participantes, “sobre cómo compartimos el don que somos: Cómo donarnos, hacernos sujetos, reconocernos como tales; como transformar nuestras miradas y prácticas educativas, para que permitan `vivirnos´ en ambientes humanizados y `humanizantes´ que afirmen la justicia, la igualdad, la solidaridad”. También se presentó “la propuesta de construir un movimiento de educadores/as sensibles a la realidad de la Educación en nuestro país, para poder repensarla, resignificarla y construir alternativas, partiendo de los planteamiento vertidos en el foro”. 

Posteriormente se leyó “la carta de principios del movimiento socioeducativo en México”. Se recogieron unas cincuenta nuevas afiliaciones. Según los organizadores, de esta manera se fortalece “un camino de formación y reflexión para educadores y educadoras, actores sociales y organizaciones civiles en México que desean sumarse a esta idea buena”.

041812-3El Foro “Educar en tiempos difíciles” ha sido, para varios de los participantes, un espacio que invitó “a interrogarnos sobre el rol como docentes y sobre la importancia de la formación de sujetos reflexivos. También sobre la necesidad de trabajar por una cultura de derechos humanos y por la paz.

Los educadores presentes reconocieron que “es tiempo de gritar ¡Ya basta! Y de vivir en la cotidianidad la pasión por lo que hacemos, la pasión por la educación. Fortalecerla  como don y como un darse uno mismo, transformado miradas y eligiendo estrategias para una mejor formación y brindar la posibilidad real de formar un movimiento  socioeducativo transformador”.

Al concluir las palabras de san Pedro Poveda expresan un sentir común: “Tenemos mucha fe, mucha esperanza, no dejamos de soñar y hasta realizamos algunos sueños”.

Información para Info.IT de: Cecilia Villalva García y María Martín Pérez

 

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