Miércoles, 23 Septiembre 2020 14:34

Celebrar, conmemorar, hacer memoria y agradecer

LIMA. Perú

El centro educativo de la IT en Lima, Colegio Isabel Flores de Oliva, CIFO, ha celebrado los 70 años de su inauguración con diversos actos en los que han participado profesorado, familias, alumnado y antiguo alumnado.

Transcurría el año 1950 cuando la Institución Teresiana quien ya había llegado al Perú unos años atrás, apostó por un trabajo con adolescentes y abrió los tres grados mayores de la secundaria del que sería en ese momento, el colegio Institución Teresiana. Con el transcurrir del tiempo el colegio fue creciendo, fueron egresando las primeras promociones, pasó de ser colegio de niñas a trabajar con niños y niñas, cambió de nombre al de Colegio Isabel Flores de Oliva, debido a disposiciones gubernamentales en el País.

Han pasado 70 años, y hoy, en estas circunstancias de aislamiento social y cuarentena por la pandemia que estamos viviendo, no podemos dejar de “celebrar, conmemorar, hacer memoria y agradecer”. Este ha sido nuestro sentir y vivir en estos días. 

solidaridad CIFODistintas actividades

Iniciábamos nuestras celebraciones con la campaña de solidaridad “Convida 70”, con suma gratitud por aquello que somos, tenemos y que el colegio nos da como oportunidad de entrega, servicio y colaboración. La alegría de poder ayudar en algo a familias vulnerables, personas que lo perdieron todo en este tiempo de cuarentena, nos ha permitido ser solidarios y poner en práctica la frase de Poveda: “No hay que ser rico para dar, basta ser bueno”.

El día domingo 23 de agosto iniciamos la semana con la Eucaristía celebrada en la Catedral de Lima por el Arzobispo de la capital, Monseñor Carlos Castillo, quien agradeció a la Institución Teresiana y al colegio por su aporte a la formación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes con compromiso cristiano y ciudadano.

Una manera de reconocer lo que el colegio ha ido sembrando en estos últimos años han sido las jornadas de padres y madres e hijos, tenidas de manera virtual, con los tutores, donde reconocían lo que el CIFO les da, les aporta y les ayuda en la formación de sus hijos y también a ellos como familia. ¿Qué les da y les permite vivir el proyecto de Pedro Poveda en cada familia?

Esta experiencia ha sido muy rica, hemos reconocido que vamos caminando juntos y vamos construyendo una comunidad que cree y se hace visible.

danza jovenes peruEn entornos virtuales

Por otro lado, los miembros del Consejo Estudiantil (COES) llevaron a cabo unas "tardes de talentos", donde los estudiantes de los distintos niveles pudieron compartir con toda la comunidad, a través de nuestra plataforma virtual, las habilidades y capacidades, incrementadas y sostenidas en este tiempo. Compartimos experiencias preciosas de danza, música, gimnasia, armado de cubos al menor tiempo, actuación, repostería y muchas más. También tuvimos la experiencia de tener una “gymkana virtual” con juegos para los distintos grupos, desde los más pequeños hasta los mayores del colegio.

Ha sido una manera diferente de celebrar, lo hemos hecho jugando y dándole sentido a esta experiencia en la posibilidad de compartir la amistad, la alegría, la colaboración… aunque estemos lejos unos de otros, sentimos que estamos cerca, porque hay algo que nos une.

Durante toda la semana hemos recibido mensajes, videos, cartas de exalumnos, ex padres y madres de familia, ex profesores, personas vinculadas a la IT y al colegio que nos hacían retroceder en el tiempo y a la vez, reconocer en la historia de estos 70 años a muchas personas que dieron su vida en nuestro centro, entregaron su vocación e hicieron posible vivir la misión de “formar personas que tienen la cabeza y el corazón en el momento presente”.

ex alumnas CIFO

Valores fundamentales

Y así llegábamos al final de la semana con la celebración de la Eucaristía, un espacio para agradecer a Dios por todo lo vivido, entregado, caminado, agradecer por la vida de cada una de las personas que han hecho posible en el día a día que hoy podamos celebrar juntos los 70 años del CIFO. Una gratitud total a los miembros de la Institución Teresiana que pasaron por nuestro colegio en algún momento de su historia y dejaron la “huella” de mujeres entregadas a hacer realidad el pensamiento pedagógico de Pedro Poveda. Agradecimiento también a todos aquellos que al unirnos a este proyecto se convirtió en nosotros nuestro segundo hogar, y la comunidad que nos permite fortalecer nuestra fe, desde nuestra labor pedagógica y el compromiso por la formación de personas comprometidas para esta sociedad, y para nuestro mundo que tanto necesita.directoraCIFo

Este día, al finalizar la Eucaristía recibimos el mensaje de Maite Uribe, Directora General de la Institución Teresiana, a quien agradecemos profundamente por motivarnos e invitarnos a continuar en esta tarea educadora, en estos “tiempos duros, tiempos difíciles”; pero a su vez tiempos en los que se pone de manifiesto la presencia del Señor en los gestos de cercanía y solidaridad que somos capaces de manifestar. Nos anima a continuar formando personas comprometidas, cristianas y ciudadanas, a través del clima humanizador que se da y genera en nuestro centro. Formando personas, estudiantes, educadores y familias con el mismo sueño.

También recibimos con mucho entusiasmo el mensaje de María Eugenia Gallego, actual Directora de nuestro Colegio, quien nos permitió recordar algunas de las cosas fundamentales que vivimos en el CIFO, aquello en lo que Poveda insistía y nunca dejaría pasar por alto, aquello que, todos los que en algún momento hemos pasado por el Colegio, recordamos como parte fundamental de nuestra experiencia.

–“La vida de familia”, diremos muchos. Formamos una familia grande donde se aprende y comparte”. “En el CIFO se sienten como en casa” y resaltan aspectos como la cercanía, unión familiar, el acompañamiento etc. –“La mirada puesta en el contexto y la sociedad, la transformación”; la vivencia de la solidaridad como cristianos comprometidos, la responsabilidad siempre asociada a la autonomía.
–“El amor” traducido en el trato horizontal de unos con otros, la tolerancia, el acompañamiento, la aceptación de las diferencias, la preocupación por la parte emocional de la persona y todo lo que esto genera y envuelve.

Y así, con una profunda gratitud a todos y cada uno, María Eugenia terminó su mensaje con unas palabras de nuestro Himno que dice: “Siempre unidos seguiremos por la herencia que Poveda dio”, la que hoy se convierte en verdadero compromiso.

Queremos nuevamente agradecer a la Institución Teresiana por estar aquí, a los miembros que hoy nos acompañan en el día a día y en cada paso, por motivarnos a continuar y por ser testimonio vivo de que la idea y el pensamiento de Poveda son posibles.

Como decíamos al inicio de este texto ha sido un tiempo para “Celebrar, conmemorar, hacer memoria y agradecer”

Cecilia Valdés, profesora y Leah Sacin madre de familia, exalumnas del colegio, Lima. Perú.

 

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