Lunes, 26 Septiembre 2016 00:00

"Poveda" para los seminaristas de Madrid

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Madrid, España.
La película Poveda se proyectó en el salón de actos del Seminario de la Archidiócesis de Madrid, el pasado martes 20 de septiembre, ante unos setenta jóvenes y adultos que se preparan para el sacerdocio.

"Hay un dicho que dice así: `Dime cómo rezas y te diré cómo vives, dime cómo vives y te diré cómo rezas´, porque mostrándome cómo rezas, aprenderé a descubrir el Dios que vives y, mostrándome cómo vives, aprenderé a creer en el Dios al que rezas; porque nuestra vida habla de la oración y la oración habla de nuestra vida; porque nuestra vida habla en la oración y la oración habla en nuestra vida. A rezar se aprende, como aprendemos a caminar, a hablar, a escuchar. La escuela de la oración es la escuela de la vida y en la escuela de la vida es donde vamos haciendo la escuela de la oración", les dijo el papa Francisco, a seminaristas de México en su visita en enero pasado. (Discurso completo)

Al relatar lo que ha supuesto la proyección de la película Poveda ante un grupo de unos setenta seminaristas y algunos formadores en el Seminario de la Archidiócesis de Madrid, recordamos las palabras de Francisco, porque la experiencia supuso compartir una página de vida y de oración, de oración y de vida.

Tenemos en la memoria el sentir de públicos diversos en las muchas proyecciones del film Poveda, vividas desde aquel 4 de marzo en que se estrenó en España. En todos los casos se nos esponjó el alma ante lo que la vida de san Pedro Poveda provocaba en los espectadores. Sin embargo compartir el film y un posterior diálogo con un grupo de jóvenes, que como Poveda tienen la ilusión de ser sacerdotes y se preparan para serlo, tuvo un matiz especial, una sintonía profunda entre ser y espíritu.

La proyección había sido solicitada por el Rector del Seminario, el padre Jesús Vidal. Llegamos con tiempo suficiente para resolver las cuestiones técnicas que suelen darnos no pocos "dolores de cabeza", y esta vez no fue la excepción. La amabilidad fue la nota característica en las casi cinco horas que compartimos en aquel enorme recinto del Seminario, desde que D. Jesús nos recibió.

Tras una breve presentación, comenzó la proyección. En el auditorio se podía percibir el interés con que se seguía el film. Al final, un sostenido aplauso espontáneo. Hasta aquí lo que habíamos vivido tantas veces. Sin embargo aquel posterior diálogo tuvo especial hondura, a la vez que frescura. Era la hora de la cena y las preguntas se sucedieron sin que el tiempo apremiara: sobre la historia; los hechos reales y las licencias cinematográficas; las horas finales de San Pedro Poveda; la vocación teresiana; las dificultades ante una Fundación tan diferente y el reto que supuso para Poveda; Josefa Segovia y las primeras colaboradoras; incluso sobre la vocación específica de quienes hablábamos…

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El diálogo se extendió después en pequeños grupos. Algunos de los seminaristas que ingresan este año (son 27) se acercaron a contarnos que harían sus Ejercicios Espirituales en el Centro Santa María de Los Negrales, por lo que estaban encantados de saber más sobre la vida san Pedro Poveda.

D. Jesús Vidal señaló a los presentes la importancia de conocer a “este santo sacerdote que murió en Madrid, cuyo pensamiento y actuación sigue siendo tan actual”. Se sucedieron los agradecimientos por haber acercado la figura de san Pedro Poveda y la Institución Teresiana a través de la película. Destacaron también el perfil de Josefa Segovia, “debió de ser una gran mujer…”, dijo alguno de los formadores. Otros se interesaron por el hoy de la Institución Teresiana y “sus actuaciones en el campo educativo en un momento tan especial para España”.

Al despedirnos algunos expresaron, “ahora entendemos mejor a D. Carlos (Osoro) y lo que él pretende para los sacerdotes y para la pastoral en general…”, ser sal y luz en medio de la gente.  El arzobispo de Madrid se identifica con San Pedro Poveda en su perfil sacerdotal y espiritual.

Aurora Martín, Guillermina Damas y quien escribe nos sentimos agradecidas por haber vivido esta experiencia de comunión, y por constatar, una vez más, cuánto bien hace multiplicar la voz, el pensamiento y la acción pastoral y social de san Pedro Poveda.

Dejamos a cada seminarista el libro “Pedro Poveda. Hombre de Dios”, de Mª Dolores Gómez Molleda, y otros volúmenes para la biblioteca del Seminario, gracias a la colaboración de la Editorial Narcea.


Laura Moreno Marrocos
Departamento de Información - Institución Teresiana

 

DEPARTAMENTO DE INFORMACIÓN

C/ Príncipe de Vergara, 88. 28006 Madrid, ESPAÑA

 

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