El sábado 18 de noviembre tuvo lugar en Paysandú, Uruguay, la celebración del Centenario de la aprobación pontificia de Institución Teresiana. Fue un entrañable encuentro de personas de las más diversas edades y situaciones pero todos/as atravesados/as por los vínculos con la Institución y la vivencia del carisma.

La IT llegó a Paysandú en 1954 y desde entonces ha realizado diversos servicios a lo largo de los años: asesoría a la Asociación de Estudiantes, residencia para estudiantes de magisterio, colegio, centro cultural, secretariado comercial, curso de animadores juveniles, proyectos sociales y presencias individuales en la enseñanza pública, en la pastoral y en el mundo de la empresa. Actualmente permanecen en la ciudad dos miembros ACIT y muchas amistades que se identifican con el carisma. La huella en la ciudad ha sido fuerte y perdurable como puso de manifiesto la numerosa concurrencia al evento, la efusividad de los saludos y la profundidad de lo compartido.

grupo paysandu

Un grupo de miembros IT y amistades habían viajado desde Montevideo para celebrar junto a los ‘sanduceros’, signo de la fraternidad entretejida a lo largo de los años. Especialmente emotivos fueron los audios y videos de miembros IT que han estado en Paysandú y que se hicieron presentes con su saludo y expresiones de cariño y gratitud y que a su vez fueron aplaudidos por la emocionada concurrencia.

Evocación conjunta

Un largo papelógrafo con fechas significativas de la acción de la IT en la ciudad y de eventos importantes a nivel de la IT general fue desplegado. Cada persona de las allí presentes marcó el año y el espacio en el que tomó contacto con la Institución. Luego se realizó una evocación conjunta para rememorar la historia vivida en torno al carisma povedano.

evocacion

La emoción y la risa se alternaban al hilo de las anécdotas evocadas y del pasar por el corazón lo vivido. Siguió un momento de oración para ahondar en el corazón qué vivencia, experiencia o sentimiento había generado en cada uno/a el encuentro con la IT y su carisma. El compartir esta reflexión fue un momento de mucha densidad espiritual al reconocer el don que significó en sus vidas ese contacto y al reconocerse como parte de una construcción llamada a continuarse para llegar a otros/as.

Quedaron resonando las palabras de Poveda: “Asistimos a una Obra de Dios, todo lo demuestra. Sabemos cómo hemos comenzado, no podemos decir dónde llegaremos. Dios nos ha elegido para su Obra y no hemos sido nosotros los que hemos venido, sino Él quien nos llamó...”.

circle

Canciones coreadas por toda la concurrencia, brindis, baile y alegría compartida prolongaron la celebración por largo rato. Quedó en el aire la gratitud y el propósito de continuar con estas instancias de encuentro y camino compartido.

Silvia Anesetti y Mary Larrosa, Uruguay.

 

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