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En 1998 se convirtió en la primera mujer catedrática en Ciencias de la Economía en la Universidad de Málaga y a los 62 años se transformó en una emprendedora singular, Consuelo Gámez, miembro ACIT de la Institución Teresiana, se define como una mujer “peleona”, lo que le ha llevado a ser pionera en distintos aspectos de su vida. Y en este camino y forma de entenderla, asegura que la IT le ha ayudado mucho y “todavía sigue haciéndolo”.

entrevista chelo gamez miembor ACIT

Consuelo Gámez tiene en la actualidad 80 años, pero no ha dejado de estar activa. Sigue al frente de su empresa Dehesa de los Monteros, que ideó tras quedarse viuda. La Institución Teresiana ha estado presente en su trayectoria vital desde que se hizo miembro a finales de los años 70, además de su fe que le ha hecho tener una concepción diferente de la vida.

¿Cuándo te hiciste miembro de la Institución Teresiana?

Sobre el año 1978, sin embargo yo conocía a la Institución desde pequeña porque vivía enfrente del Colegio Academia Santa Teresa, aunque iba a otra escuela más lejana a la que tenía que ir en autobús. Con el tiempo, ya casada, me ofrecieron entrar en los grupos de matrimonios cristianos ACIT de la IT, fui a la primera reunión y me gustó mucho la experiencia.

Entonces, mi marido y yo decidimos continuar durante un periodo de prueba y es donde descubrí el carisma de esta organización. Fue entre 1976 y 1978, con mis hijos aún muy pequeños. Empecé a conocerla en profundidad y no solo por el grupo ACIT, también porque leí algunos escritos del Padre Poveda y cada vez me gustaba más. Vi que encajaba mi manera de ver la vida en base a estos tres pilares: libertad, formación, estudio.

Yo era creyente por tradición y no había tenido un pilar en mi vida en este sentido, pero poco a poco me fui dando cuenta de que aquella forma de espiritualidad y aquella forma de vivir mi cristianismo, me atraía mucho. Seguí los grupos de matrimonios y a los pocos años mi marido y yo hicimos el compromiso, integrándome definitivamente en la IT, y doy gracias a Dios por ello, poque me ha ayudado mucho en mi vida y lo sigue haciendo.

Chelo Gamez miembro ACIT en Guinea

¿Qué te ha aportado la IT?

Me ha aportado una forma de encarar la vida, mucha formación y estudio. Sabiendo que mi experiencia puede ser testimonio, intentando seguir los pasos de Jesús, con libertad, responsabilidad, autenticidad y siendo consciente de que mi vida debe ser coherente con el Evangelio. Con los pies siempre en la realidad y con Cristo siempre en el centro de mi vida.

Lo que más me ha atraído de la IT es la libertad, el estudio y la oración. Sus pilares me han ayudado mucho en mi caminar cristiano.

¿En qué modo se ha reflejado este vínculo en tu vida?

La Institución Teresiana va unida a mi vida porque yo soy de las personas que continuamente digo que tengo que ser cristiana en todos los ámbitos:  en mi vida personal, en mi vida profesional, en mi trayectoria por la Universidad… Yo creo que la IT me ha influido en mi forma de actuar, no directamente, pero su carisma me ha inspirado, por supuesto: en ese buscar siempre la excelencia, la calidad, en ayudar a las personas en todo lo que puedo y, sobre todo, estoy convencida de que la educación es lo que transforma el mundo. Eso lo tengo bien anclado en mi ser, junto con el estudio y la oración. Tenemos que ser cristianos en todo y ayudar a los demás.

Charla Universidad de Malaga Chelo Gamez

Esta forma de ver la vida, ¿te ayudó a reinventarte tras la pérdida de tu marido?

La muerte de mi marido fue una catarsis porque yo dejé la universidad por él, me jubilé por amor y al poco tiempo falleció. Con mis hijos totalmente independizados, me cuestioné qué iba a hacer si uno de mis lemas ha sido producir, trabajar y aportar a la sociedad. Yo no soy mujer de estar jugando al golf o de estar tomando copas con las amigas, aunque me gusta como a todo ser humano. Eso no me llena.

Yo en la vida voy buscando hacer algo más que el mero disfrute material.

Me ofrecieron irme a universidades privadas, pero yo no me quería dejar Málaga. Hacía tiempo, después de morir mi padre, adquirí una finca en la serranía de Ronda, en el Valle del Genal, un lugar del que me enamoré. Era una zona muy deprimida, con una tasa de paro muy elevada del 28%, entonces como economista llegué a la conclusión de que lo que quería era crear empleo y riqueza.

Pensé que podría hacer algo por el valle del Genal, llenar mi vida, reinventarme y sobre todo ayudar, siendo este uno de mis objetivos. Era muy difícil, pero con 62 años y con plena capacidad intelectual y de trabajo me dije que merecía la pena hacer algo y por ello me metí en el proyecto.

Se me ocurrió criar cerdos ibéricos en la serranía de Ronda con encinar y alcornocal, y he conseguido elaborar un producto de calidad.

Consuelo Gamez entrevista miembor IT

¿Sigues al cargo de la empresa?

Ahora ya tengo 80 años, pero las líneas estratégicas de la empresa las sigo marcando yo. Mis tres hijos me ayudan, los chicos a tiempo parcial y mi hija es la que tiene una mayor dedicación.

¿Cómo te defines como empresaria?

Yo tengo una concepción de lo que es una empresa quizá algo distinta de la que poseen otros empresarios. Me considero ante todo una empresaria cristiana y cuando voy a los foros así lo confieso. Existen unos determinados principios de la doctrina social de la Iglesia que quiero llevar a cabo en la empresa.

Con decirte que ahora en la universidad me llaman la catedrática heterodoxa, y eso que he sido siempre la ortodoxia pura. Sin embargo, a pesar de ser catedrática de Fundamento del análisis económico y de la Teoría económica, cuando he bajado al campo, cuando he visto la realidad y me he metido en el fango de lo que es una empresa, de lo que son las relaciones con los trabajadores en zonas deprimidas y rurales, me he dado cuenta de cosas y he cambiado mucho mi concepción.

Tanto, que si volviese a la Universidad no les diría a mis alumnos que hay que maximizar el beneficio, sino que hay que buscar un beneficio razonable. Me he convertido, por así decirlo, en una economista más social.

¿En qué consiste exactamente esta visión?

Si yo busco el máximo beneficio probablemente pague a mis trabajadores lo mínimo, nunca por encima de convenio. Sin embargo, si por ejemplo fijo un margen de beneficio del 40% en uno más reducido, a lo mejor me permite contribuir al bienestar de los demás componentes de mi empresa, aunque yo obtenga una compensación económica menor y siempre sin que la empresa deje de ser rentable.

Otra idea que estoy promulgando ahora es la economía del bien común, es decir, hacer otras formas de economía en las que los principios cristianos estén más patentes y tengan mucha fuerza. El beneficio debe tener una función social. Eso quiere decir que yo puedo contribuir al bienestar de la sociedad si, parte de un beneficio que genera mi empresa, lo dedico a una acción social. Por ejemplo, a ayudar a mujeres que no tienen acceso a ninguna financiación externa para montar una pequeña empresa. Como empresaria las puedo financiar dedicando parte de mi beneficio a estas personas junto a la ayuda de otros empresarios.

consuelo gamez entrevista

Desde mi punto de vista, el empresario tiene una función social, no ya solo de crear empleo, –algo muy importante porque el empleo lo creamos las empresas–, sino de ayudar a que determinados colectivos que no tienen acceso a financiación externa puedan conseguirla.

Mi concepción de la empresa es la de un colectivo de personas que trabajamos para generar beneficios y producir bienes y servicios, obteniendo un beneficio razonable a la par que se contribuye al bienestar de todos sus miembros.

¿Qué más te gustaría conseguir empresarialmente hablando?

Lograr una denominación de origen, aunque para eso se tendría que desarrollar una industria cárnica de la que la serranía de Ronda no dispone todavía. Es cierto que va aumentando el número de productores de la cría de cerdo ibérico, no obstante somos muy pocos.

Se están dando los pasos y estamos trabajando en ello. Yo, como soy una mujer muy peleona, seguiré luchando. También me están apoyando mis hijos. No sé si lo veré o no, pero estoy convencida de que a medio/largo plazo se conseguirá. 

Teresa Rey.
Info IT.

 

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