En el mismo día en que, 100 años antes, el Papa Pío XI aprobó a perpetuidad la Institución Teresiana, ha tenido lugar el cierre por las celebraciones en Miami de este centenario, con una Eucaristía presidida por el arzobispo Thomas Wenski, quien agradeció los 63 años de servicio en el Sur de la Florida.

Miembros, colaboradores y amistades de la Institución en el sur de la Floria se dieron cita en la parroquia de Corpus Christi y escucharon la invitacion del Arzobispo a celebrar “ una historia de fidelidad y fecundidad, recordando con gratitud a tantos miembros de la familia teresiana que, a lo largo de estos cien años, han sabido ser sal de la tierra y luz del mundo”.
El arzobispo agradeció la labor de la Institución en la Arquidiócesis durante 63 años, ya que fue en 1961 cuando llegaron los primeros miembros, a petición del entonces obispo de la recién creada diócesis.
Mons. Coleman F. Carroll iniciaba una nueva diócesis, separando un territorio de la Diócesis de San Agustín, que hasta entonces abarcaba toda La Florida.
La llegada de miles de cubanos que huían de los cambios políticos en Cuba exigía la presencia de personal bilingüe para atender a la población escolar y a estudiantes universitarios.
Mons. Carroll pidió a la Institución que se encargara de la sección de las chicas en el Colegio Mons. Pace High, de secundaria, que se iniciaba, y de las capellanías universitarias en Miami y en West Palm Beach,ya que la diócesis abarcaba los 13 condados más al sur de la Florida.

Desde entonces miembros de la IT han ocupado puestos al frente de dos colegios secundarios y cuatro primarios, han dirigido los departamentos de Pastoral Universitaria, Pastoral Campesina y el periódico católico; han colaborado en el Seminario Regional y Departamento de Educación Religiosa y ocupado puestos a nivel nacional en la Pastoral hispana.
Mons. Wenski resaltó que la “aprobación canónica representó en su momento un reconocimiento significativo a la labor apostólica de los laicos en medio de la sociedad, un rol y una misión que, con el tiempo, serían ratificados y promovidos definitivamente por el Concilio Vaticano II”.
Eucaristía
La Eucaristía fue con los textos de la Misa de San Pedro Poveda. Mons Wenski comentó el evangelio y dijo que “el llamado a ser sal de la tierra y luz del mundo, es un mandato que resuena profundamente en el carisma teresiano”.
La Institución Teresiana “como sal aporta el sabor del Evangelio en la educación, la cultura y la vida profesional. Como luz, testimonia la verdad, la justicia y el respeto a la dignidad humana, iluminando los retos y desafíos de nuestro tiempo. Lleva
ndo el Evangelio de Jesucristo a los lugares donde se construye el futuro: las aulas, las instituciones, y todos los espacios posibles dentro de la sociedad”.
Varios miembros IT proclamaron las lecturas y se acercaron durante el ofertorio con el pan y el vino y el escudo de la Institución Teresiana, que se veía reflejado en una gran pantalla, mientras desde el podio se explicaban los elementos que lo forman: el libro abierto, la estrella, la cruz y el lema en latín.
Antes de la bendición final, el sacerdote cubano y párroco P. José Luis Menéndez habló de San Pedro Poveda como ejemplo a seguir: “Era un sacerdote secular, un hombre que creyó en el laicado y que sirvió a los pobres. Solamente estos tres puntos valdrían para que, cualquier clero secular recordáramos a este hombre”.
Agradeció “el trabajo extraordinario en muchas áreas de nuestra diócesis”, resaltando el apoyo actual en en el proyecto parroquial que junto a los Servicios Legales de la Arquidiócesis ayuda a resolver las solicitudes de refugio y asilo a inmigrantes que residen en el área.
Reconoció a alguien que “creyó en mi, cuando yo era un joven sacerdote recién llegado de España y estaba al frente de la Pastoral Juvenil”. Rosemarie Kamke, miembro IT, era directora del Colegio de La Salle, y permitió usar unos terrenos abandonados del colegio, que se habilitaron para un Centro Juvenil que todavía existe. “En ella quiero darles el beso a todos ustedes”.
Gratitud
No faltaron las palabras de gratitud para la Arquidiócesis, para el arzobispo, por su apoyo todos estos años y para los sacerdotes presentes, el coro, el personal de la parroquia y quienes colaboran en al misión de la IT.
Con la proyección del video del centenario y palabras de Poveda, en canción, comentando el llamado a ser sal de la tierra y luz del mundo, terminó la celebración que siguió con un brindis y muchos abrazos en el salón parroquial.
Los medios católicos se han hecho eco del Centenario con escritos on-line y en la edición en papel, ambas en inglés y español.
En youtube puedes ver una versión reducida de la Eucaristía. Para verla haz clic AQUÏ.
A.Cantero en Miami.




