Los días 28 y 29 de septiembre 2024 la Institución Teresiana se ha unido en torno a la Virgen de Covadonga en la peregrinación anual de acción de gracias y ofrenda de sus frutos de misión, reconociendo los dones recibidos en este año.
Es un año singular, recorrido por la celebración del centenario de la aprobación pontificia y un año también de nuevos comienzos tras la XIX Asamblea general de 2023.
Los oferentes, nueve personas procedentes de Bolivia, Chile, España, Filipinas, Guinea Ecuatorial, e Italia, han representado las distintas realidades de vida y misión de la IT en el mundo. A ellos se unieron personas llegadas de distintos lugares de España y acompañantes desde Italia, Bolivia, Portugal…
La Basílica de Covadonga ha acogido los tres momentos abiertos de esta peregrinación 2024 que culminó con la plegaria del Voto pronunciada por los oferentes ante la Virgen al final de la Eucaristía del domingo.
Testimonios de vida y misión
Esa mañana del 29 de septiembre, los nueve oferentes presentaron los proyectos y actividades de vida y misión que desarrollan en sus lugares de procedencia junto a otros miembros y colaboradores que también fueron recordados.
Mª Carmen Aragonés, directora del sector de España, dio la bienvenida agradeciendo al nuevo Abad, D. David Cueto, las facilidades para realizar estos actos en el recinto.
Cinco miembros del Consejo de Gobierno se habían unido también a la peregrinación. La Directora de la IT, Gregoria Ruiz, no pudo estar presente y la Vicedirectora, Mª Rita Martín, dio lectura a su mensaje.
“Cuando escribí la carta de invitación, allá por el mes de abril, –dice en su mensaje Gregoria Ruiz– subrayaba que María, nos esperaba aquí. ¡Así es y así lo sentimos! Ella, la madre y discípula, siempre está, acompañando a sus hijos en el peregrinar de la vida, acercándolos y conduciéndolos amorosamente, en pos del Maestro”. Y más adelante añade citando la Carta del año 2024, “Volver a Covadonga en el año Centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana nos lleva obligatoriamente a reconocer, con una inmensa gratitud y sin ninguna duda que en los cien años de historia (...) la mano amorosa de María la ha bendecido y guiado con predilección.
Tras esos momentos de escucha emocionada de los testimonios, que transmitieron mucha fe, amor a la vocación, vida entregada, logros y sueños, oferentes y peregrinos pudieron disfrutar durante un rato antes de la Eucaristía el aire de la montaña, ya con un sol radiante. Fueron momentos de reencuentros y saludos compartidos con alegría.
Unión con la Vid que es Cristo
A mediodía el grupo de alrededor de doscientas personas se congregó de nuevo en la Basílica para la Misa. En la monición, las lecturas y las preces intervinieron los oferentes y otros miembros IT.
Presidió la Eucaristía el recién nombrado Abad, David Cueto, que tuvo palabras de reconocimiento e impulso a quienes en la Iglesia se injertan en la Vid que es Cristo desde el carisma de San Pedro Poveda. “Cada carisma, dijo, tiene algo muy concreto que aportar a la sociedad y a la Iglesia. La IT tiene un modo muy concreto de hablarle al mundo de Jesucristo”. Para “poder entregar a Cristo, primero hay que tenerlo”, subrayó, añadiendo el motivo para esta peregrinación: ir a la raíz, renovarse desde el origen y la fuente, para que los frutos sean buenos y sean salvíficos. “Hoy damos gracias, hoy la Iglesia da gracias, porque tantas personas han conocido la salvación a través de la Institución. […] La Iglesia os pide eso, ser fieles a vuestro carisma. Que el Señor os siga bendiciendo y os siga ayudando a reavivar ese carisma”, concluyó.
Tras la comunión los nueve oferentes pronunciaron ante la Virgen la oración del Voto. Aquí se puede volver a seguir la Eucaristía gracias al canal de YouTube de la Basílica.
Actos en la víspera
Tanto los oferentes como muchas de las personas que peregrinaban se encontraban ya el sábado por la tarde en el recinto de Covadonga y alrededores.
A media tarde, los oferentes tuvieron un encuentro con el Consejo y otras autoridades de la IT en la “Casina”, casa de la IT abierta a la acogida para actividades de pequeños grupos en este santo lugar.

Después, a las 19:30 un centenar de peregrinos se recogieron en oración junto a los oferentes en la Basílica. Mirando a María desde el pasaje evangélico de la Anunciación, fue un tiempo para recordar palabras de Pedro Poveda sobre el origen del Voto, para agradecer estos cien años desde la aprobación pontificia de la “idea buena” inspirada al fundador y para pedir por las necesidades del mundo con la certeza de que la bondad y el amor del Señor duran por siempre.
Al concluir estos tres momentos de celebración de la fe y el carisma, muchas personas pudieron compartir la comida del domingo antes de regresar a sus lugares de origen. Entre los peregrinos el sentir común era de gozo y gratitud por haber participado un año más en estos actos que unen a toda la Institución con su origen mariano y abren su horizonte a las realidades del mundo.
Info IT.




