En el año 2003, la Institución Teresiana puso en marcha el Centro Guadix un proyecto socioeducativo en Barranca Yaco, un barrio periférico de Córdoba (Argentina), complicado y vulnerable. Desde entonces, se ha convertido en un lugar de referencia para los vecinos de la barriada por los servicios que ofrece basados en la educación integral y la promoción de la salud, junto a diversas actividades que atienden las necesidades del momento.
Uno de los principales objetivos de esta iniciativa “es trabajar en la educación de los niños colaborando con los colegios, porque los escolares no tienen un acompañamiento en casa para hacer las tareas. En las escuelas, los docentes siguen con sus programas y algunos estudiantes se van quedando atrás. Entonces, nosotros les ayudamos a hacer las tareas y si bien tenemos grupos de grados mixtos, quien está a cargo de la sala atiende las dificultades especiales de cada niño”, explica Susana San Martín de Nis, actual coordinadora del Centro Guadix.
Los niños que se benefician de esta actividad (unos 60 el año pasado) pertenecen a la escuela primaria y secundaria, es decir, comprenden edades de entre 6 y 17 años. “Lo que se pretende principalmente es darles apoyo escolar, ayudarles en las dificultades con el aprendizaje y hacer un seguimiento de lecto escritura”, añade Marta Olmedo, miembro de la Institución Teresiana en Argentina.

La pediatra Susana San Martín de Nis, se integró desde un primer momento en este proyecto social de la Institución Teresiana que depende de la Fundación Nuevamérica: “Conocí a la IT en el año 2003, que llegó al barrio y a la parroquia donde yo voy. Marta Olmedo y otros miembros de la Institución Teresiana, incluida la que por entonces era su directora general, Loreto Ballester, me invitaron a participar en algo que se estaba gestando... Así a partir del año 2004 empecé a colaborar en el centro como médica pediatra dentro del programa de voluntariado y acudía dos veces por semana”.
En el año 2022 asumió la co-coordinación hasta que se hizo cargo en su plenitud de esta tarea y así continúa a día de hoy, pudiéndole dedicar más tiempo al haberse ya jubilado parcialmente.
Salud
Otra de las líneas de actuación del Centro Guadix, es el área de salud comunitaria, donde se ofrece atención médica a las personas del barrio. En este sentido, asisten a pacientes con diversas infecciones o realizan el seguimiento de las vacunas, junto a los controles odontológicos u oftalmológicos, entre otros.
Además, la doctora matiza que “algunos niños por haber nacido en ambientes poco saludables han cursado desde bebés con problemas respiratorios y con el paso de los años presentan broncoespasmos y algunos trastornos que se repiten periódicamente. También se ven algunas infecciones gastrointestinales, problemas de piel, piojos y escabiosis o sarna”.
Otra labor destacable de esta línea de trabajo es el acompañamiento de embarazos, especialmente de riesgo, que está también a cargo de Susana San Martín de Nis. “En este caso pretendemos ser como un nexo: por un lado, las embarazadas pueden venir a consultarnos por la vía de urgencia y en la práctica de la pediatría diaria, y por otra parte se les ofrece orientación, es decir, se indica a qué hospital público deben acudir y asesoramos para que se les haga más fácil el proceso y lo entiendan”.

En paralelo, dentro de las intervenciones dirigidas a mujeres, se atiende de forma personalizada a aquellas que han sido víctimas de violencia de género. “Hay cuidados para mujeres y madres –prosigue Marta Olmedo– en lo relativo a todo el tema de contención, de acompañamiento en situaciones de maltrato. Este año se va a empezar a trabajar con ellas todo lo relativo a la red de comunicación y de apoyo comunitario”.
Logopedia y talleres diversos
Resulta relevante a su vez, la labor que hace la fonoaudióloga o logopeda María Gabriela Acosta, que colabora como voluntaria desde hace tres años: “Me convocó Susana San Martín de Nis para intervenir desde mi profesión ya que yo soy licenciada en Fonoaudiología. Mi área no estaba estipulada y la fuimos configurando poco a poco. Desarrollamos distintas propuestas para los chicos desde el trabajo individual y con padres, hasta que empezamos a trabajar de manera grupal o global e interviniendo desde distintas formas”.
La logopeda explica que trabaja con la lectoescritura y el lenguaje, a la par que realiza un seguimiento que en ocasiones resulta complicado pues depende de la regularidad de la asistencia de los alumnos a las clases “Es hermoso el vínculo que se va formando y estamos probando distintas estrategias, adaptándonos a las circunstancias. Hemos realizado talleres dentro y fuera de las aulas, en las bibliotecas… Se van probando cosas variadas”, añade.

Por otro lado, a lo largo de diferentes días de la semana se ofrecen talleres variados de taekwondo, música, pintura… Marta Olmedo, matiza que “a través de estos se trata de reforzar todo lo referente a vínculos y temas de comunicación, que son aspectos complejos por las realidades que viven los chicos. Además, se aborda el cuidado del medio ambiente con huertas, por ejemplo, e incluso tenemos talleres literarios para niños y adolescentes. Durante el año se hacen salidas educativas, se los lleva al teatro, a algún museo…”
En el Centro Guadix trabajan además dos maestras, una psicopedagoga y otra doctora, junto a voluntarios para los talleres. Gracias a los convenios que tiene con varias universidades reciben la ayuda de estudiantes de Magisterio y Medicina que van a hacer prácticas.
Voluntariado y espiritualidad
Para Susana San Martín de Nis, esta experiencia es una forma de vivir el Evangelio y de devolver a su país, Argentina, la posibilidad que le dio de educarse al acceder a la Universidad gratuitamente: “Para mí es una manera de devolver lo que la sociedad me dio, ya que esta la configuramos todos y entre todos contribuimos a que los demás puedan recibir formación”.
La fonoaudióloga María Gabriela Acosta, lo percibe desde otra perspectiva, en especial porque para ella ser parte de este proyecto social de la Institución Teresiana, es algo que no tiene nada que ver con lo que ha hecho hasta el momento: “Hasta ahora yo había trabajado en el área de la discapacidad de distintos centros y esto es algo muy diferente, un desafío y una responsabilidad muy grande. Maravilloso. Un espacio hermoso. No lo puedo describir con una palabra. Siempre hay algo más para hacer. A nivel personal y profesional lo siento como un crecimiento muy grande. Espiritualmente me siento muy privilegiada”.

El Centro Guadix sigue en pie desde hace más de 20 años, tanto lo conocen en la zona que apenas es necesario publicitar cuándo comienzan sus actividades cada curso escolar. La gente del barrio se acerca a preguntar si ve a alguien en su interior o se entera por el grupo de WhatsApp que se ha creado llegando así a las familias que lo necesitan.
El nuevo curso en Argentina acaba de comenzar y hay muchas ganas de poner en marcha nuevas propuestas. Su intención es retomar talleres para mujeres en un espacio al que llamaban “Café y compartir”. Igualmente, este año se quiere recuperar un servicio de atención psicológica de acogida y acompañamiento que había con familiares y niños, junto a otras ideas que les gustaría lanzar. Sin embargo, no es fácil y aunque funciona desde hace más de dos décadas necesita recursos, voluntarios y todo tipo de ayuda que mantenga activo este gran proyecto que lleva a la práctica el pensamiento de Pedro Poveda.
Si te ha gustado este reportaje y la gran labor que realiza el Centro Guadix de Barranco Yaco en Argentina, HAZ CLIC AQUÍ y te contamos cómo colaborar.
Teresa Rey. Info IT




