La Institución Teresiana celebró el 10 de enero en la ciudad de Burgos (España) una Eucaristía de acción de gracias con la que cerró los actos conmemorativos del Centenario de la Aprobación Pontificia.

La parroquia de San Cosme y San Damián acogió esta celebración para reconocer y agradecer un carisma que ha orientado y dado sentido a la vida de tantas personas a lo largo de sus más de cien años. Esta Eucaristía fue una ocasión para renovar el compromiso de la IT en Burgos y acompañar a quienes están buscando un sentido a sus vidas.
La celebración congregó a numerosas personas vinculadas a la Institución: miembros, familiares, amigos, antiguos alumnos y colaboradores.
El arzobispo de Burgos, Mario Iceta Gavicagogeascoa, presidió la Eucaristía, lo acompañaban Fidel Herráez Vegas, arzobispo emérito y Ramón del Hoyo López, burgalés, obispo emérito de Jaén.

Poner en práctica
En su homilía, Monseñor Iceta se centró en el Evangelio proclamado (Mateo, 5, 13-16), en el que Jesús pide a sus seguidores que sean sal y luz del mundo. El arzobispo animó a los presentes a llevar esta petición a la práctica en sus vidas, y señaló cómo la Institución Teresiana, siempre vinculada a la educación, es un ejemplo de este ser sal y luz en el mundo.
La IT en Burgos desarrolla su misión en el ámbito educativo en el Colegio Diocesano Santa María la Nueva y San José Artesano y en centros públicos, en el Programa Neila de desarrollo personal y social, en el movimiento Jóvenes por la Educación, así como actividades de cooperación y desarrollo a través de la ONG InteRed y presencias individuales en Caritas, parroquias y otras entidades.
Después de la Eucaristía, entre expresiones de gratitud y cariño, el encuentro se cerró en el salón parroquial en torno a un chocolate caliente en el frío Burgos.
Instititución Teresiana en España.




