Chile ha celebrado los 100 años de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana y desde allí nos ha llegado una crónica de cómo se ha desarrollado la celebración de esta efeméride en la catedral de Santiago.
Luego de días grises, fríos y lluviosos, el 3 de agosto la capital de Chile amanecía brillante con un sol que iluminaba la cordillera nevada y daba un rostro nuevo a los centenarios edificios que rodean la Catedral de Santiago.
Allí, en el lugar en donde se conmemoran los grandes hitos republicanos del país, se dio cita la gran familia teresiana en donde la comunidad académica, que ha sido protagonista de la historia, estudiantes actuales y pasados, administrativos de todos los tiempos, dieron vida a una celebración llena de alegría y simbolismo.
La Catedral de Santiago se vistió de gala para recibir el mensaje de esta comunidad más activa que nunca, que sigue el llamado de san Pedro Poveda, quien creó una asociación de laicos con el objetivo de “extender el reinado de Dios en el mundo”. Un desafío que sigue presente y que invita a convertirnos en “sal de la tierra”.

Piedra firme
Eladia Román, Directora del Sector de Chile, dio la bienvenida en una Catedral repleta de espíritu teresiano. Recordó la obra de San Pedro Poveda y su carácter de mártir de la Iglesia. Un sacrificio que amplifica su mensaje transformador y vanguardista, vigente y necesario en el siglo XXI. También habló de una comunidad orante y católica, que con alegría va construyendo y aportando a una sociedad que busca respuestas en medio de diversas crisis que van moldeando la realidad. El legado de Poveda se alza como una piedra firme desde donde ser agentes de cambio.
La eucaristía del 3 de agosto fue presidida por Monseñor Fernando Chomalí, arzobispo de Santiago, quien se preguntó durante su homilía qué sería de Santiago, qué sería de Chile sin la Institución Teresiana, y qué sería de tantas personas como han estudiado en la Institución Teresiana, que han conocido la vida de San Pedro Poveda. “Y la respuesta, dijo, es que sería otro Santiago, otras personas, otro país”.

Luego destacó que la obra inspirada por este santo “es inmensa y sólo Dios sabe cuántas personas han encontrado a Jesucristo, cuántas personas han conocido a la Iglesia, cuántas personas se han enamorado de los Evangelios. Y por eso, lo primero una acción de gracias muy sentida por la obra que han hecho y Dios quiera que el Señor les regale perseverancia para seguir por muchos años, y por muchos siglos más amparados por la promesa del Señor que estará con nosotros hasta el fin de los tiempos”.

Armonía
Un espíritu comunitario en torno a la Institución Teresiana que reflejó toda su fuerza en el coro integrado por miembros de los tres colegios IT de Chile: Colegio Alberto Pérez de Maipú, Colegio Teresa Brown de Ariztía, de La Calera y Colegio Institución Teresiana de Las Condes. Armonía, melodía y ritmo que llegó a cada rincón d
e la Catedral de Santiago, dando un aire aún más solemne y majestuoso a la celebración de este aniversario, sorprendiendo también a cientos de turistas que visitaban esa mañana el templo aprovechando el bello día y que, además de la maje
stuosidad de la construcción, se maravillaron con una misa muy especial.
Gratitud y mirada al futuro
La celebración da cuenta de la importancia de la Institución Teresiana en Chile. Una comunidad que sigue viviendo los valores transformadores de San Pedro Poveda, y que se volvió a encontrar, iluminados por el sol y la calidez de muchas historias, las de cada persona.
Celebramos este centenario con una memoria agradecida por lo vivido y con un desafío hacia el futuro. El compromiso renovado de seguir evangelizando a través del diálogo, fe y cultura, de una educación humanizadora y el compromiso con la promoción humana en todas sus dimensiones, siendo audaces, con dinamismo en nuestra vida y misión.
Estamos llamados a compartir el carisma teresiano, con un corazón que discierne, nos llama y nos invita a nuevos comienzos. Iniciemos el próximo centenario trabajando juntos por la continuidad de la Obra y su trascendencia, siempre con capacidad de diálogo, colaboración y corresponsabilidad.
Damos gracias al Señor y a María por la historia y vida de la Institución Teresiana.


Institución Teresiana Chile.




