El Instituto Pedro Poveda de Buenos Aires, Argentina, inaugura un mural de la Virgen de Covadonga y continúa celebrando el centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana.

El sábado 7 de septiembre, la comunidad educativa del colegio Pedro Poveda de Buenos Aires se dio cita para compartir un encuentro entrañable. Se convocó a las familias para inaugurar y bendecir el mural con la imagen de la Virgen de Covadonga –construido en el Día de la familia en el mes de mayo, con las manos de niños, jóvenes, padres y personal del Centro– y dar gracias por la vida de la Institución en la víspera de la fiesta de Nuestra Señora de Covadonga.
Unidos al Voto
En una tarde especialmente soleada y cálida y en un clima de alegría y de encuentro de familia, la propuesta fue unirse, en la distancia, a la próxima celebración del Voto de Covadonga que se tendrá a finales de septiembre y dar gracias y ofrecer a María la vida de los distintos protagonistas de esta comunidad educativa.
En el primer momento se recordaron y compartieron los escritos del Padre Poveda que hablan de Covadonga y del Voto leídos por niños de primaria y se compartió lo que la Institución vive cada año con los oferentes de cada continente.
Luego, niños, jóvenes, padres y madres, ex alumnado y personal docente presentes, divididos en grupos, escribieron qué deseaban ofrecer y pedir a la Virgen y por qué daban gracias. Con el corazón agradecido por tanta vida, al finalizar el compartir en cada grupo se peregrinó hasta el lugar del mural para ofrecer todo en una hermosa Eucaristía al aire libre en el patio del colegio.

En el momento de las ofrendas, junto al pan y el vino, se ofreció la vida de toda la comunidad y se agradeció el Carisma de la Institución Teresiana, la posibilidad de educarse en el colegio, la fe compartida, el amor y el cuidado de las familias y el clima de familia que se vive en el colegio, los buenos amigos, el bien que el Poveda ha hecho a tantas personas durante tantos años, el poder acompañar a los hijos y educarlos, el hermoso ambiente de comunidad, el testimonio de las teresianas y por los colaboradores que llevan adelante la Obra. También se agradeció el arraigo de la Idea Buena de Poveda en Argentina y en este barrio.
Junto a María se pidió a Dios por la paz, por la salud, por los que sufren, por las familias sin trabajo, por las personas que viven en situación de calle; se oró por las vocaciones a la Institución, por las vocaciones docentes, para que el Poveda sea cada día una comunidad más abierta y solidaria, donde siempre reinen la unión, la alegría, la escucha; para que todos en la comunidad sean testigos y multiplicadores del “espíritu povedano” que ha dejado huellas en la vida de tantas personas y en tantas familias.

Bendición
Antes de terminar la Eucaristía el Padre Diego Díaz Pumará, sacerdote que acompaña la Pastoral del Instituto, invitó a los niños a hacer la bendición del mural y luego todos rezaron una oración de consagración personal y de las familias a María.
Finalizó la misa al son de la “Rumba a Poveda” y, en un clima de alegría y agradecimiento, se pasó a compartir una merienda y “típica mateada argentina” en la que la charla, las anécdotas de la historia del colegio, los recuerdos de la vida de la Institución y de las personas que pasaron, los agradecimientos y los abrazos emocionados por el encuentro y la profundidad de tanto vivido, dieron un cierre muy emotivo a esta nueva celebración en Argentina del centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana.
Nora Colombo, exalumna, mamá de alumnos y artista autora del mural y la construcción comunitaria en el Dia de la Familia en mayo 2024.
Marta Olmedo, Buenos Aires.




