Un grupo de jóvenes de Bruselas, Lovaina, Lovaina la Nueva y Luxemburgo, ha mantenido varios encuentros con motivo del Encuentro Internacional de Jóvenes de la Institución Teresiana (EIJIT), que tendrá lugar en Asís el próximo mes de julio. Comenzaron su camino hacia Asís en octubre y su última reunión se produjo recientemente, el 7 de marzo del presente año.
El recorrido, de octubre de 2025 a julio de 2026 hacia Asís, contempla varias etapas que se han adaptado a nivel local, con la posibilidad de participar en seminarios web sobre diversas temáticas, dirigidos a todos los grupos que siguen el mismo proceso.

El equipo de la zona Bruselas, Lovaina la Nueva y Luxemburgo, es un grupo muy intercultural, formado por jóvenes universitarios o que se encuentran al inicio de su vida profesional, originarios de África, América Latina y Europa. Para comenzar su ruta hacia Asís respondió al reto lanzado por el encuentro: “Plántate por la Tierra y la Paz”.
Y este ha sido su recorrido, tal y como relatan en la siguiente crónica:
Hitos que han marcado la iniciativa a nivel local
Octubre y noviembre de 2025
Unas preguntas muy personales marcaron el punto de partida el primer encuentro, que ocurrió el 12 de octubre en el Centro Alameda de Bruselas:
- ¿En qué mundo vivo?
- ¿Cuál es mi impacto?
- ¿Qué huella quiero dejar en este mundo?
Con la ayuda de una actividad que involucraba a cada persona y a todo el grupo, y tras escuchar algunos pasajes de la encíclica Laudato Si’, el tono de la iniciativa quedó marcado por una doble toma de conciencia: ¡Vivimos un cambio de época y el sistema de valores en el que queremos avanzar!
El 22 de noviembre se reunió de nuevo el grupo, esta vez una parte en Bruselas y la otra en Luxemburgo, en torno a una nueva reflexión: –¿Cuándo he sido artífice de la paz?
Algunos textos bíblicos sobre Jesús, Príncipe de la Paz, y las experiencias compartidas por los participantes, permitieron crear un mural que mostraba las situaciones que amenazan la paz y, sobre todo, las actitudes y acciones que la favorecen…
Un momento destacado de este momento fue el intercambio de expectativas respecto a la iniciativa. Santa Teresa de Jesús tenía toda la razón al decir: “Pobre aquel o aquella que, incluso en lo que respecta a los deseos, se conforma con poco”... porque ¡aquí no era así en absoluto!

Febrero y marzo de 2026
El 22 de febrero se nos invitó a echar una nueva mirada a nuestra vida cotidiana y al contexto en el que vivimos: nuestro barrio, pueblo o ciudad. Así, se plantearon dos preguntas a los jóvenes con los que nos encontrábamos:
En tu vida cotidiana:
- ¿Cuáles son tus principales motivaciones?
- ¿Cuáles son tus principales preocupaciones?
El intercambio de puntos de vista sobre nuestra vida cotidiana y las preguntas formuladas a los jóvenes precedieron al seminario web, que nos abrió a una dimensión aún más internacional de la iniciativa. Ver los rostros de los participantes procedentes de todos los rincones del mundo y a todos y todas en marcha, en peregrinación, fue un momento muy intenso.
Marina Cardozo, profesora e investigadora de la Universidad de Montevideo (Uruguay), a partir de una relectura muy personal de las dos guerras mundiales en Europa, nos dio claves para comprender los conflictos armados que se viven actualmente en varios continentes. El título de su intervención fue: «Humanidades para la paz. Reflexiones sobre los conflictos armados contemporáneos desde la Historia y los Derechos Humanos».
Tras la sesión, intercambiamos impresiones con el grupo que trabaja en el mismo proyecto en Kinshasa.
El 7 de marzo, un texto de Pedro Poveda escrito en julio de 1936, marcó el tono del encuentro:
Ahora es el tiempo de redoblar la oración,
de derrochar caridad,
de hablar menos, de vivir muy unidos al Señor,
de ser muy prudentes, de consolar al prójimo, de alentar,
de prodigar la misericordia, de vivir pendientes de la providencia,
de tener y dar paz.
A continuación, el intercambio, a partir de una imagen, un objeto… expresó nuestro sentir y nuestra postura ante el tenso contexto mundial que vivimos actualmente, y construyó una oración de confianza y esperanza que depositamos ante el Señor.
Tras la revisión del camino recorrido, una actividad puso al grupo en acción para expresar, a través de una selección de tarjetas, lo que había sido importante hasta entonces, y que también exigió elegir y renunciar, con el fin de perfilar poco a poco los frutos de un camino colectivo, no solo personal, que se presentará en Asís.

Resultado de los encuentros
Algunos de los participantes dejaron su testimonio como un anticipo de lo que aún viviremos hasta llegar a Asís.
Xantiana, francesa, estudiante de logopedia en Bruselas, residente en el KOT Victoria (residencia de la IT para estudiantes), comentó lo siguiente: “Plántate por la Tierra y la Paz es un proceso muy enriquecedor que me ha permitido expresar mis sentimientos, sobre todo respecto a la actualidad tan candente en estos momentos, y no quedarme sola ante las posibles angustias que uno puede sentir. Tengo la sensación de salir de aquí con más fe y, sobre todo, con más luz que cuando entré, especialmente en esta última sesión, en la que fue muy agradable intercambiar opiniones con todo el mundo. Nos reímos y dimos rienda suelta a nuestros talentos artísticos y creativos. Escribimos, tomamos decisiones e incluso renunciamos a ciertos aspectos personales para dar paso a los del grupo. Luego, tenemos que aceptar e integrar todo eso”.
Por su parte, Marco, peruano y doctorando en teología en Lovaina, dijo que su participación en el proceso le “ha permitido volver a mirar los desafíos que el planeta Tierra, la humanidad y, en particular, los pobres, viven en el día a día. He recorrido este camino con voces muy diversas, formas imaginativas e inesperadas, testimonios reales y compromisos explícitos de los jóvenes del grupo, mujeres y hombres, deseosos de construir espacios más justos. ¡Muchas gracias!”
Faïda, congoleña y estudiante en Lovaina la Nueva de un máster en Acción Humanitaria Internacional, dice: “Este programa es para mí la respuesta a ese deseo de no seguir reflexionando sola sobre cuestiones tan importantes como la paz, sino de poder reflexionar no solo de forma colectiva y en un entorno acogedor, sino también juntos y a la luz de la palabra de Dios”.
Para concluir, Daive, camerunés, estudiante de informática en Lieja y residente en Bruselas, añadió que: “El itinerario Plántate por la Tierra y la Paz me ha permitido descubrirme a mí mismo y mejorar mis interacciones. Los intercambios han sido reveladores para mi existencia. He tomado conciencia de mis acciones. El verdadero aprendizaje es que debo afinar mi relación con todo, con sobriedad, apoyándome en la espiritualidad ecológica. ¡Gracias por la iniciativa!”
Las etapas hacia Asís aún no han terminado, nos esperan dos nuevas citas: el 26 de abril, con un encuentro bíblico con el grupo de Luxemburgo y de Kinshasa, y el 29 de junio, momento en el que clausuraremos el proceso.
Daive, Faïda, Marco, Xantiana et Juani
Original en francés.
Traducción realizada con herramientas de Inteligencia Artificial.




