El Centro Poveda de Miami (Estados Unidos) celebró el día de Pentecostés con un acto especial y en el marco de la celebración del centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana.
El acto tuvo mucha respuesta, según los organizadores, y reunió a personas de todas las edades. Así lo describen desde el Centro Poveda de Miami, donde aseguran “que no fueron llamas de fuego las que se posaron sobre los allí reunidos, sino pompas de jabón que lanzaban los jóvenes Victoria y Nicholas provocando expresiones de alegría y fiesta”.

“Ha habido una gran acogida. Personas de todos los rincones han ido llegando desde el condado de Broward, al norte de Miami, y desde diferentes puntos de la ciudad en las primeras horas de la mañana”, aseveró Francisco Porrata, del equipo organizador. “También acudieron rostros jóvenes –continúa– que animaron aún más la acogida. Abrazos, besos y sonrisas llenaron el salón en este acto convocado por la Institución Teresiana, en el marco del centenario de su aprobación pontificia en 1924, por el Papa Pío XI”.
Celebración
La celebración se inició con unas palabras de bienvenida de Patricia Stockton y la proyección del video sobre el Centenario IT. A continuación, prosiguió con una Eucaristía presidida por el sacerdote carmelita Francisco Javier Sancho Fermín, gran estudioso de la obra de Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y otros místicos.
El sacerdote preguntó a los presentes qué sabían del Espíritu Santo y fueron surgiendo palabras como amor, alegría, compañero, amigo, acompañante, Dios, apoyo… y frases como “el que siempre nos acompaña”, “al que siempre podemos acudir”...
El carmelita Francisco Javier Sancho destacó a continuación que los Evangelios, “nunca ofrecen teorías sobre quién es Dios o quién es el Espíritu, sino que muestran cómo relacionarnos con ese Dios y ese Espíritu”. Después de estas palabras, los asistentes se dividieron en tres pequeños grupos, para compartir la homilía y debatir.
Taller y espíritu festivo
Tras finalizar la misa, Aida Varela, dirigió un taller sobre la familia en el que todos los presentes acabaron realizando una bandana (cinta que se pone en la cabeza) de papeles de colores con las lenguas del Espíritu, para rememorar este día.
“Ha sido una fiesta preciosa”, dijo Thania Céspedes, del equipo organizador del evento. “Nuestra intención ha sido celebrar el encuentro familiar de Pentecostés dentro del marco del centenario, y creo que se han logrado los objetivos: abrimos nuestra casa y se compartió el carisma IT en un cálido ambiente de unidad donde reinó la alegría”.
A. Cantero, Miami.




