El 13 de junio se ha celebrado en el Vaticano el encuentro anual de dirigentes de asociaciones internacionales de fieles y movimientos eclesiales organizado por el Dicasterio para los Laicos la Familia y la Vida.
«Mi esperanza es que, después de este Sínodo, la sinodalidad pueda perdurar como un modo permanente de trabajar dentro de la Iglesia, a todos los niveles… hasta convertirse en un “estilo eclesial” compartido».
Son palabras del Papa Francisco en la audiencia que el 13 de junio 2024 ha tenido con los más de doscientos participantes en el encuentro anual del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, con los “moderadores” de las asociaciones internacionales de fieles, movimientos y nuevas comunidades eclesiales. Gracias a que podían asistir tres personas por cada asociación, la Directora de la Institución, Gregoria Ruiz, asistió acompañada por la Vicedirectora, Mª Rita Martín, y la Secretaria General, Rosario Marín.
El desafío de la sinodalidad para la misiónha sido el tema elegido este año. El Papa se dirigió a los participantes en el Aula Nueva del Sínodo subrayando la necesidad de una verdadera conversión para lograr ese “estilo eclesial” sinodal. Señaló tres actitudes para esta conversión espiritual: pensar según Dios, superar los exclusivismos y cultivar la humildad. “La humildad es la puerta, el principio”, dijo el Papa, y añadió más adelante: “sólo la persona humilde estima a los demás y acoge su aportación, su consejo, su riqueza interior, haciendo emerger no su propio ‘yo’, sino el ‘nosotros’ de la comunidad”.
Al terminar la audiencia, todos los participantes pudieron saludar al Papa Francisco personalmente.Su mensaje completo se puede leer aquí.
Sigue siendo un reto
El encuentro continuó con la introducción del Prefecto del Dicasterio, cardenal Kevin Farrell quien recordó que el Sínodo sobre la sinodalidad no se ha convocado para tratar “temas”: “en el centro del Sínodo está la sinodalidad misma, como modo de ser de la Iglesia”. Sobre el tema elegido para el encuentro invitó a “reflexionar sobre el origen y la naturaleza de este vínculo entre sinodalidad y misión que se vive en los movimientos” y agregó que “vivir la sinodalidad con vistas a la misión sigue siendo un reto… es fácil volver al individualismo, caer en el abandono de la sinodalidad, de la fe vivida juntos, del camino eclesial. Y también es fácil perder la orientación misionera, pues puede prevalecer nuestra comodidad personal y nuestra vida tranquila… el conformismo de la mentalidad del mundo, el miedo, la resignación, la costumbre de lo que siempre se ha hecho, etc.”.
Seguidamente, se presentaron dos ponencias. La primera, titulada “Hacia una Iglesia constitutivamente sinodal y misionera. La sinodalidad es misionera y la misión es sinodal”, de Rafael Luciani, laico, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (Venezuela) y experto designado para el Sínodo, que ofreció una profundización en la categoría de Pueblo de Dios para avanzar en la transición epocal que debe realizar la Iglesia.
Después, la Dra. Elisa Lisiero, oficial del Dicasterio, presentó la experiencia de los movimientos y asociaciones sobre sinodalidad, recogiendo las aportaciones enviadas al Dicasterio en la consulta sinodal realizada en 2022, durante la primera etapa del Sínodo. Abordó, entre otras cuestiones, estructuras y prácticas de los movimientos y asociaciones que apoyan el camino sinodal.
Acento en la transmisión de la fe
Tras el almuerzo, el encuentro continuó con tiempo para el diálogo abierto con los ponentes e intervenciones libres de los más de doscientos participantes de noventa y cinco asociaciones o movimientos laicales de la Iglesia universal, que pudieron compartir experiencias de sinodalidad e interrogantes sobre realidades eclesiales que no acaban de tomar en serio la apuesta del Papa Francisco por la sinodalidad en la Iglesia.
En el cierre del encuentro, el cardenal Farrell, en sus palabras conclusivas, puso el acento en la transmisión de la fe y la tarea que los movimientos y asociaciones deben realizar en comunión con las Iglesias locales para esta evangelización.
Este encuentro con “moderadores”, personas que dirigen o presiden las asociaciones y movimientos laicales, se organiza cada año en el Dicasterio para los Laicos la Familia y la Vida. Es una ocasión de intercambio entre las asociaciones y el Dicasterio. Destacaba la subsecretaria del Dicasterio, Linda Ghisoni, en Vatican News que ha tenido este año un récord de participación con más de 220 personas –entre ellas 80 dirigentes– de 95 realidades laicales de todo el mundo, de las 117 reconocidas por la Santa Sede. Dentro de unos meses se publicará un volumen con las ponencias e intervenciones que podrán acompañar la reflexión de los asociados y asociadas en esta variada composición de grupos eclesiales reconocidos por el Dicasterio para los Laicos en cuya web se puede acceder ya al resumen de las ponencias.
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