La editorial Narcea ha presentado en el Ministerio de Juventud e Infancia (Madrid, España), el libro Educar y educarse entre pantallas. ¡Todo el día con el móvil!, que aborda la creciente digitalización de los jóvenes y cómo afrontar esta situación. Un tema de plena actualidad y que preocupa tanto al ámbito educativo como al familiar y al conjunto de la sociedad.

El acto lo moderó Mónica González Navarro, directora de Narcea ediciones, y contó con la intervención de los autores: Sara Serrate González, educadora social y psicopedagoga, José Manuel Muñoz Rodríguez, Doctor en Pedagogía y Catedrático de Teoría de la Educación y Agustín Huete García, sociólogo. Los tres pertenecen al Grupo de Investigación, Procesos, Espacios y Prácticas Educativas (GIPEP) de la Universidad de Salamanca, que ha intervenido en el desarrollo del estudio llevado a cabo por toda la geografía española a jóvenes de entre 12 y 18 años, su familiares y profesorado, cuyos resultados se reflejan en la obra.
La Ministra de Juventud e Infancia, Sira Abed Rego, presente durante todo el encuentro, se encargó de su apertura en la que aludió a la temática del libro con las siguientes palabras: “Desde el Ministerio de Juventud e Infancia lo tenemos claro. No se trata de demonizar la tecnología ni de entregarnos sin condiciones a la lógica del mercado digital. Se trata de construir marcos de derecho y de protección y de desarrollo humano. Los entornos digitales no son neutros, son espacios que moldean nuestras formas de estar, pensar y sentir, y tienen que ser objeto de políticas públicas y grandes consensos públicos. Avanzar en la regulación del entorno digital es avanzar en democracia. Este libro es importante porque conecta con esa visión de una ciudadanía que no es solo usuaria sino también creadora de espacios digitales más sanos, más conscientes y más justos, que reflexiona y construye alternativas”.

Al mismo tiempo, Sira Abed mencionó una de las apuestas de su Ministerio, el proyecto de ley para la protección de las personas menores de edad en entornos digitales. Una legislación que, según avanzó, irá acompañada de una Estrategia de Entornos Digitales Seguros para la Infancia y Adolescencia, en la que ya están trabajando.
A continuación, la directora de Narcea, editorial de la Institución Teresiana, agradeció el poder compartir ese espacio ofrecido por el Ministerio, para profundizar en un tema tan de actualidad y destacó la larga trayectoria de la editorial en la publicación de obras educativas. Resaltó además que dispone de “un fondo de más de 4.000 títulos publicados en los que los valores constituyen el eje de nuestra tarea editorial”.
Respecto al libro presentado dijo que “es una invitación a que no nos hagamos esclavos de las pantallas, pero que tampoco permanezcamos ajenos a ellas, que seamos ciudadanos tecnológicos conscientes, insertos en este mundo tecnológico digital en el que nos hallamos”.
Identidad digital
Después, los autores respondieron a una serie de preguntas lanzadas por la responsable de la editorial, que les permitió hacer un esbozo del texto. Así, José Manuel Muñoz Rodríguez, indicó que “el libro, basado en datos, tiene un carácter muy divulgativo. Está escrito para familias, jóvenes y maestros, en lenguaje sencillo y coloquial, pero con mucha intención. Contiene narraciones con un amplio argumentario pedagógico y se plasman muchas de las verbalizaciones de los chicos y chicas de entre 12 y 18 años con los que dialogamos”.
Aseveró que el uso de pantallas, preocupa por diversos motivos, entre ellos porque es un tema que cae de lleno en la convivencia social, escolar… “Los jóvenes, el ser humano en general, tienen dos dimensiones alrededor de las cuales pivota toda su vida: el espacio y el tiempo. Lo que preocupa es en qué medida ambas dimensiones quedan alteradas. Se trata de dos variables a las que se ciñe todo y ambas cambian cuando estamos ante las pantallas”.
Matizó además que “el joven ya no está dentro o fuera de la Red, sino que vive dentro de ella, no desaparece de su vida, vive permanentemente conectado. Educar es construir identidades y cuando la identidad del joven o del adulto, incluso, se construye en la Red tenemos que ser conscientes de que los patrones de educación deben mirar de alguna manera a esa nueva identidad que lleva la digitalidad en vena. La identidad se edifica en la Red por eso las pedagogías que se desarrollan en esta deben ser edificantes, de desarrollo humano. Lo que tiene sentido es acompañar a ese ser humano que se va construyendo personal y socialmente en la pantalla”.
Igualmente, resaltó que el concepto de nativos digitales no existe, tal y como se ha demostrado a través de diversos estudios: “Nadie nace con la digitalidad en vena. Una cosa es ser competentes digitalmente y saber emplear la tecnología adecuada, y otra cosa es que lleven un proceso de adaptación, socialización y de construcción de la identidad en ese entorno digital. Las nuevas generaciones no nacen adaptadas, requieren necesariamente de procesos educativos, por muy bien que se manejen con las tecnologías. Ser competentes no significa estar educado ni ser nativo”.
Familias y pantallas
Por su parte, Agustín Huete García, resaltó que en Educar y educarse entre pantallas, no se juzga la incorporación de estas en nuestras vidas, sino que se muestra cómo podemos entender
esta realidad para no competir. “La idea es saber cómo racionalizar y compartir este espacio educativo de las pantallas porque al fin y al cabo la tecnología nos ayuda mucho, pero hay que aprender a seleccionar el contenido. La necesidad existe y no atenderla es un riesgo. La tecnología bien usada requiere conocimiento, tiempo y control por parte de las familias. En el libro hacemos además propuestas para todas las clases sociales y todo tipo de familias”.
Sara Serrate González, reconoció a su vez, que “educar es difícil y más en una sociedad hiperconectada. No podemos culpabilizar a las familias cuando dudan. Hay que ofrecer la búsqueda conjunta de soluciones. Todo depende de cada contexto familiar. Es necesario pararse y reflexionar. Preguntarse no tanto el cuándo debe tener mi hijo un móvil, sino el para qué, los riesgos que se van a asumir, cuál va a ser mi papel, si solo va ser vigilante, poner el control parental… Es necesario consensuar las normas y acompañar”.
La educadora explicó que, en la última parte de la obra, se ofrecen experiencias reales donde se escucha a los jóvenes y a los padres. “Las propuestas que realizamos pretenden construir jóvenes independientes que sepan hacer frente a la presión social, aunque la primera pauta para ello es ser ejemplo. Los adultos debemos serlo. A los niños se les está prestando una atención parcial continuada porque les estamos mostrando que esa pantalla tiene que estar ahí y en ocasiones se prioriza frente a la atención que requieren los hijos”. Por todo ello, instó a una reflexión colaborativa y conjunta.
Para concluir, presentó una nueva plataforma que el GIPEP ha creado a través de la red social Instagram: ‘Todo el día con el móvil’, un espacio para compartir en donde se darán pautas, recomendaciones, ejemplos, etcétera.
El encuentro prosiguió con un breve diálogo y unas palabras finales de Sira Rego, siendo la conclusión principal esta: “Educar sigue siendo la clave para construir un futuro mejor”.
El libro puede aquirirse en este enlace.
Info IT.
Foto de investigadores del GIPEP con la Ministra, de la Universidad de Salamanca.




